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Armando Castilla Sánchez: el periodista que cimbró a Coahuila

Armando-Castilla-Sanchez

Armando Castilla Sánchez es recordado como el periodista que «tumbó» al gobernador de Coahuila, Óscar Flores Tapia, en 1981. Las denuncias por corrupción, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, publicadas en el periódico Vanguardia, documentaron ante la Cámara de Diputados el expediente que obligó a Flores Tapia a renunciar al cargo. A 15 años de su fallecimiento, el diario que fundó recuerda su legado. El siguiente texto corresponde a la edición del 28 de enero de 2015.

Por Alejandro Montenegro

Quienes lo conocieron coinciden: don Armando fue un hombre que lo mismo platicaba con un obrero humilde en una colonia popular que con un empresario encumbrado en una oficina lujosa. Su sencillez lo distinguió durante toda su vida y fue el conducto que lo llevó a ser uno de los empresarios y periodistas más recordados en Coahuila, hasta la fecha.

A 15 años de su partida, de Armando Castilla Sánchez hay una lista interminable de recuerdos de su familia, de amigos, de políticos, de empresarios, de personas a las que le bastó cruzar por primera vez una palabra con él para comprobar su calidez humana, su gran capacidad para hacer amistades y ser una buena compañía para los demás.

Soñador, don Armando siempre tuvo la visión de contribuir para hacer de Saltillo una ciudad industrializada y con un progreso constante. Como empresario contribuyó con inversiones, con donaciones de terrenos e incursionó en el ramo hotelero con el Quinta Dorada y en el restaurantero con el Pour la France, ambos a la fecha se mantienen con éxito en el mercado.

Idealista, también se echó a sus hombros el compromiso de estar de parte de la gente, de atender sus necesidades y de luchar siempre por la libertad de expresión. Como periodista, el 4 de octubre de 1975 fundó el periódico VANGUARDIA, un diario informativo que en ese entonces contaba con 50 trabajadores a cargo de don Armando y que, en pocos meses, logró colocarse en la preferencia ciudadana.

Vanguardia-Armando-Castilla

Para él, solo grandes proyectos

Su tocayo, Armando Fuentes Aguirre, “Catón”, lo cataloga como un hombre “visionario y emprendedor”. El Cronista de Saltillo recuerda que, desde chico, Castilla siempre vio a Saltillo como una ciudad que iba hacia el camino de la modernidad y que él sería un gran impulsor para lograrlo.

“Él pensaba en grande, sus proyectos eran ambiciosos y a veces excedían por mucho la capacidad de pensamiento y de acción de los saltillenses de antes, que eran más bien conservadores y dados, quizá, a una excesiva prudencia. Él, en cambio, era amigo de los grandes proyectos”, recuerda Catón.

Generoso, cordial, transformador y progresista. Tampoco a Catón se le terminan los objetivos para describir a don Armando Castilla.

“Pero por encima de todo lo recordamos como alguien que era agradable de trato, afable, cordial con todos, trataba en la misma forma al magnate más encumbrado, que al hombre o la mujer más sencillos”, relata.

“Su gran legado y herencia pienso que fue su familia, pienso que fue su periódico y pienso que fue ese concepto de Saltillo como una ciudad que tenía derecho a la modernidad, a la transformación, al cambio”.

«El mejor periodista»

Bien lo dijo el exgobernador de Coahuila, Eliseo Mendoza Berrueto, Armando Castilla Sánchez era el mejor periodista de VANGUARDIA y quien sea puede dar fe de que siempre cargaba su cámara para todos lados, dispuesto a publicar por el bien de la sociedad, sin importar que se llevara de encuentro a los políticos más poderosos.

“Una frase que recuerdo de él, fue una vez que le pregunté que si no le daba miedo publicar algunas cosas y él me contestó: ‘Claro que a veces me da miedo, pero hay que publicarlo por el bien de la sociedad’”, cuenta el médico Luis Córdova Aveláis, quien distingue a don Armando como una de las personas más importantes de la ciudad.

Su misión al establecer VANGUARDIA siempre fue la de aportar a una sociedad informada y siempre defendida ante los intereses de los gobernantes. Por eso no tenía miedo de publicar nada, no le importaba tener enemigos.

“Tuvimos una amistad muy importante, que de repente se volvía difícil, porque le gustaba hacer muchas travesuras con el periódico, y cuando uno le reclamaba, decía: ‘Yo no estaba aquí’, pero yo sabía que aunque estuviera fuera, hablaba 20 o 30 veces al día con su gente para dar instrucciones, porque era el mejor reportero que tenía VANGUARDIA”, recuerda don Eliseo Mendoza.

La amplia visión que todos destacaban, siempre lo motivó a hacer de VANGUARDIA el periódico más importante del Estado y uno de los mejores del País. Y lo logró al conseguir premios importantes por el trabajo de sus colaboradores, como recuerda Ricardo Fernández, cuando se destacó en el concurso de Kodak.

También la historia documenta que en 1981, gracias a las denuncias periodísticas de VANGUARDIA sobre enriquecimiento ilícito, corrupción y tráfico de influencias que se hicieron ante la Cámara de Diputados, al gobernador de Coahuila en ese entonces, Óscar Flores Tapia, no le quedó más que renunciar a su cargo.

A don Armando entonces, también se le puede recordar como el hombre que “tumbó” a un Gobernador.

Don Armando, el filántropo

Entre las múltiples donaciones de terrenos que realizó, hay una que el padre José Rodríguez Tenorio nunca pudo olvidar. Don Armando facilitó el predio donde se construyó en Torreón el Santuario y la imagen monumental del Cristo de las Noas, un sitio que actualmente es referencia para quienes visitan la ciudad lagunera.

“Un día estaba yo bajando block y cemento de mi camioneta, aquí en lo alto del Cerro de las Noas, y de reojo vi llegar a Armando; yo todavía no lo conocía, pero sabía quién era, se acercó y me dijo: ‘Padre, vine a ver por qué usted ha empezado a construir en mi terreno, sin siquiera tomarme en cuenta’, y yo le contesté: ‘Porque eres un hombre de un gran corazón, y sé que me vas a ayudar a levantar aquí el Santuario y la imagen monumental del Cristo de las Noas’, recordó  el sacerdote, fallecido recientemente.

Pero al señor Castilla no le bastó con donar el terreno, sino que también otorgaba una cantidad mensual para la construcción de la obra, el proyecto que, él decía, sería el gran atractivo turístico de Torreón. Y cuánta razón tuvo.

Siempre que la Cruz Roja, el Club Rotario o cualquier institución sin fines de lucro le pedía su apoyo, don Armando nunca se negó. “Sacaba de su bolsa”, cuentan quienes recibieron cualquier tipo de apoyo de su parte.

“Cuando fui Alcalde por primera vez, don Armando me dijo que teníamos que ver por Arteaga, que venía mucho desarrollo para este valle, y que nuestra villa iba a crecer muchísimo, que los fraccionamientos, otros servicios y hasta las universidades se iban a extender hacia acá, y ahí está su visión, ahora ya se comenzó a construir aquí la Ciudad Universitaria, y ya están llegando los desarrollos de vivienda y las empresas”, comentaba en 2010 Ernesto Valdés Cepeda, exalcalde de Arteaga.

También para los gobiernos municipales don Armando tenía corazón. A la Plaza de Armas de ese municipio, don Armando le donó un aljibe para su sistema de agua.

Su legado vive

Así fue don Armando Castilla Sánchez, entregado a sus negocios y a su familia. Comprometido con su Saltillo, “la Detroit de México”, visualizaba. Empresario, periodista, amigo, altruista, padre, hijo; no podía ser más cosas porque no le daba tiempo.

Por sus obras para la sociedad, don Armando siempre será recordado como el periodista que cimbró a Coahuila?

Fuente: Vanguardia

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